Película recomendada: Dr. Strange. Una reflexión sobre la felicidad

Por fin se estrenó en carteleras la muy esperada película de Dr. Strange, revelando muchos detalles nuevos de los comics de Marvel para los aficionados a esta saga de súper héroes. Las relaciones entre los distintos personajes abren cada vez más posibilidad para nuevas películas.

Como era de esperar, esta saga está repleta de efectos especiales que cautivan poderosamente la atención del público. A mi entender, se basa en una trama sencilla, pero definitivamente creativa. El final me ha dejado mucho que pensar.

Antes de seguir, es importante decir que lo dicho en el artículo hará algunos spoilers de la película, así que, si todavía no la viste, piénsalo bien antes de seguir leyendo el artículo.

La filosofía por detrás de Dr. Strange y Marvel

Es interesante en esta película de Marvel, cómo han sabido explotar bastante bien los conflictos o, mejor dicho, los cruces de intereses en la consciencia de los personajes principales. Especialmente en Dr. Strange y la bruja escarlata, conocida como Wanda. Lo menciono pues me parece algo muy importante que rescatar, en comparación con muchas otras de Marvel, que destacan principalmente por la acción y efectos especiales.

Debo decir que sería un poco ingenuo o ambicioso de mi parte creer que la película hace un desarrollo profundo y elaborado sobre temas fundamentales de la vida. No es el objetivo de películas como esta. Sin embargo, rescato algunos de los diálogos que tienen los personajes, principalmente al final de la película. Pequeños trechos del guion que pueden ser motivo de reflexión.

¿Eres feliz?

Con esa pregunta corta, sencilla, pero muy cuestionante nos interpela la película en distintos momentos. En el diálogo final de la película, entre Dr. Strange y Wong, aparecen algunas reflexiones interesantes.

Después de salvar los multiversos, Wong le interpela a Dr. Strange. Le pregunta si era feliz. Strange hace una pequeña reflexión realmente interesante. Es verdad que había logrado un hecho sin parangón, salvando de manera extraordinario los Multiversos, pero todavía experimentaba algo en su interior que no estaba satisfecho.

Al igual que Dr. Strange, muchas veces creemos que logrando éxitos o metas muy importantes a los ojos de los demás. Conseguir un status privilegiado sobre el resto, un logro grandioso, etc. nos hace pensar que lograremos satisfacer ese anhelo de felicidad.

La experiencia de Dr. Strange deja claro que de eso no se trata la felicidad. Ese deseo que experimentamos en nuestro interior, no se llena con hechos o adquisiciones, tampoco con placeres o teniendo un poder casi ilimitado en nuestras manos. Con una mirada un poquito atenta, podemos ver con claridad que lo que realmente nos hace felices es el Amor. Amor que experimenta Strange por su amada Cristine.

El amor es la fuerza más poderosa del universo

Esto queda aún más claro cuando Dr. Strange consigue, finalmente, decirle a Cristine que la ama. Es entonces, cuando Cristine lanza una frase que puede ser aplicada a todos nosotros: «¡No tengas miedo!». No quiero hacer una interpretación «jalada de los pelos»– como se diría coloquialmente en Perú -, pero no puedo evitar de recordar las numerables veces que nos dice el Señor Jesús, después de la Resurrección, que no tengamos miedo de acercarnos a Él, y seguirlo en su camino del Amor.

En Wanda, o la bruja escarlata, vemos que lo que la mueve a lo largo de toda la película es el deseo por vivir para siempre con sus hijos, en una «realidad» que – en verdad – no existe. Una situación en la que no haya sufrimiento, que todo sea como un cuento de hadas, cuántos de nosotros hemos deseado esto.

Por supuesto está claro que los medios con los que ella trata de alcanzar ese objetivo son totalmente equivocados. Wanda finalmente se da cuenta que ese deseo no es más que un sueño ingenuo y totalmente imposible de hacerse realidad.

La amistad y gratitud como experiencias fundamentales para la felicidad

En el mismo diálogo final entre Dr. Strange y Wong, Wong afirma que se experimenta feliz porque tenía la compañía de su entrañable amigo Strange. Estaba muy agradecido por la vida que tiene, aunque haya dificultades y problemas. Pero la consciencia de la riqueza y belleza de lo que vive y posee como bendiciones es más que suficiente para agradecer y sentirse privilegiado.

Me pregunto ¿cuántas veces pensamos o recurrimos a nuestras amistades para experimentar ese apoyo y confianza que necesitamos en los momentos de dificultad o cuando parece que estamos perdidos, sin saber qué hacer? Así mismo, preguntémonos cuántas veces nos olvidamos de agradecer por tantas cosas maravillosas que posee nuestra vida.

No son pocas las veces que, por el sufrimiento que algunas cosas nos provocan, no dejamos de mirar «el punto negro de la hoja en blanco» y nos olvidamos el sin número de tesoros y bendiciones que tenemos en la vida. El hecho de existir, poder estar leyendo este artículo, poder respirar, probablemente haber visto el sol o el cielo azul esta semana. Haber comida algo en el desayuno etc.

Finalmente, si después de estas brevísimas reflexiones, todavía piensas que la felicidad no está a tu alcance y que estás determinado por algún tipo de sufrimiento en la vida, recordemos las palabras del Dr. Xavier – de los comics de X-Men, que aparece también en la película -, cuando dice, refiriéndose a Dr. Strange: las personas no están determinadas por las acciones previas, de las cuáles muchas pueden incluso haber sido malas, sino que siempre está la posibilidad de cambio.

Siempre tenemos la libertad para cambiar el rumbo de nuestras vidas. Así que ¡ánimo! Busca tus amigos, mira cuántas cosas puedes agradecer por la vida que tienes y lánzate sin miedo a la aventura de hacer de tu vida una obra de amor.

Aqui va la Fuente del Articulo.

Accesos

contacto@lalamparaweb.org

Derechos Reservados 1999 – 2021

Donde estamos

Sobre nosotros

La Lámpara web es un sitio católico, fiel al Magisterio de la Iglesia, creado por Javier Cristaldo, con sede pastoral en la Parroquia Ntra. Sra. de Fátima 

Garupá Misiones República Argentina